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Hay un tema, que  los padres al intentar nuevos caminos, luego de la muerte de un hijo, no pueden entender.- Es el tema de la ACEPTACION.-

No es fácil entenderlo, porque la muerte de un hijo, es un hecho demasiado fuerte y desgarrante, que siempre, siempre en un primer momento nos sumerge en una crisis y en una de las crisis mas profundas que es la existencial. Muchas son las preguntas que nos hacemos, muchas son las preguntas que nos hace la vida y no tenemos respuestas, a veces no hay respuestas... No vislumbramos caminos, estamos encerrados, aislados en el sufrimiento… sí, escuchamos decir que el camino de la aceptación  es el único que puede hacer, que empecemos a curar nuestras heridas  y el único que nos abre las puertas para encontrar un sentido a nuestra vida… pero  se preguntan como!!!

En este tema, hay que tener en cuenta que es muy personal... son mis preguntas y tengo que encontrar mis respuestas. Nadie me puede ayudar porque las respuestas a mi entender, son como las imágenes, están dentro nuestro, solo hay que buscarlas y esto lleva un tiempo, un tiempo cronológico que deberé pasarlo… su duración dependerá de lo que yo haga, exclusivamente de lo que haga, de lo que resuelva hacer… de lo que elija responsablemente hacer… podrán ser meses, años,. No se cuantos, cada uno tendrá su tiempo.-

Dijo el Dr. Bretones, que cuando muere el hijo podemos llegar ´adoptar dos actitudes: a)La muerte también me mató con lo cual la muerte del hijo no me ha servido absolutamente para nada, porque se ha convertido para mi en una condena.- b)la muerte de mi hijo puede convertirse en un DESPERTAR.´ …y para que se convierta en un despertar me tengo que preguntar ¿Qué es lo que yo puedo hacer?, lo que puedo hacer es convertir a mi hijo en maestro.

Para llegar a convertir mi hijo en maestro inexorablemente tengo que vivenciar etapas que no puedo eludir:

1)       )La primera es de negación. No admitimos la realidad que vivimos… es dolor, desgarro… es un shock que nos paraliza.- No podemos evitarla.

2)      la segunda etapa, aparece cuando dejamos de negar la realidad, cuando empezamos a hacernos preguntas (que no tienen respuestas) y montarnos en ira, cólera, odio, rencores.- No nos perdonamos, no perdonamos. Solo vemos que esto que nos pasa, es injusto. El egoísmo no me deja ver. Es posible que me pregunte quien soy, que hago, para que me pasa y esto me puede traer aun mas angustia, pero si no me pregunto, no hay búsqueda, no habrá respuestas y por lo tanto tampoco crecimiento. Es bueno que me empiece a preguntar, es una apertura.-  

3)      )Luego creo que va pasando el dolor, entramos en la etapa del sufrimiento y nos hundimos en la      tristeza y podemos llegar a la depresión, pero en los flashes que tenemos de claridad a veces empezamos a entender que hay otros caminos, que hay que empezar a transitarlos. Volvemos a recordar lo frágil que es nuestra existencia, pero aun así nuestro corazón sigue oprimido y es por eso que no podemos aceptar lo que pasó. Debemos encontrar la serenidad y reflexionar porqué me pasa? Para que me pasa?

Estas etapas no las podemos evitar, pero luego de transitarlas una y otra vez en algún momento voy a  darme cuenta que tengo la posibilidad de elegir la actitud de enfrentar el sufrimiento y que para enfrentarlo tengo que aceptarlo, porque es la única manera que me permitirá seguir creciendo como ser humano y allí comenzaré la cuarta etapa:

4)De la aceptación.- Ya me he dado cuenta que nadie vendrá, que solo me tengo que poner en marcha y que tengo que trabajar el concepto de que lo que pasó es natural .No luchar por encontrar la aceptación…aceptar simplemente, aceptar lo que pasó.- Cuando logre ver que la muerte es un hecho natural, que no pude y no puedo hacer nada para modificarlo, que no depende de mi, estaré comenzando a despertar, a sentirme mas libre para tomar decisiones. Podemos ver que quedarnos en las etapas anteriores nos limita como personas y no nos deja crecer.- A medida que me vaya desprendiendo del egoísmo, voy a ir dándome cuenta que la vida es servicio, porque voy a estar a disposición de los demás, a veces eternos desconocidos.-

Pero: que tengo que empezar a  hacer para lograr la aceptación?

1)  Debemos serenarnos, abrir nuestros corazones. Ser pacientes: No solo se trata de tiempo, de  esperar… sino también de una virtud, tolerando o soportando sin alterarnos y puede ser sinónimo de esperanza, porque en el fondo si logro serenarme en algún momento empezaré a poder jugar con la libertad, con la conciencia y con la responsabilidad. La vida es una camino que nos presenta dificultades que tenemos que ir acomodando para poder seguir y en este camino, las pérdidas ocupan un papel muy importante, porque generalmente vienen de repente y nadie ha estado ajeno de decirse: y ahora que?... En este ahora  caben dos opciones: o tengo una actitud de pasividad ante lo que me pasa o hago resistencia contra el sufrimiento y las dificultades que se me presentan, a través de la paciencia. Esto es fortaleza para aceptar lo que me toca vivir y dentro de ese marco saldré por lo tanto fortalecida. Y en este aspecto la paciencia se relaciona con la responsabilidad de elegir: o elijo quedarme y acepto pasivamente lo que me pasa o salgo y voy reconstruyendo…(aceptar pero con acción) en este reconstruir no deja de ser importante también el tiempo, que cada uno necesitará;  no deja de ser importante la fe religiosa, ambos acompañan en la elección de salir y decir si a la vida a pesar de todo..- Alguien dijo ¨Paciencia no es aguantar lo que nos pasa, es aceptar con serenidad y actuar, buscando los hilos que me permitan redescubrir una nueva vida.-´

          El desaliento muchas veces va a movilizar nuestra ´paciencia´, por eso es importante estar atentos, aprender a   luchar, convencidos de que la esperanza está allí como en la caja de Pandora… como algo que nunca se va.-

Hay un montón de hechos que diariamente nos ponen a prueba, que no son cosas trascendentales, pero que en la medida que las ejercitemos nos van a permitir obtener paciencia…. quizás podríamos empezar por sonreír,… o  por no molestarnos, porque algo no nos sale como esperábamos… por esperar a que la otra persona termine su frase… por no impacientarnos por cosas que no tienen importancia… asi empezaremos a despertar, a ver no a mirar; a escuchar, no a oir, a comprender no a entender, a sentir mas allá de los sentidos .-

2) Tratar de discriminar aquellas cosas que podemos cambiar  de aquellas que no podemos cambiar… tengamos siempre presente nuestra oración de despedida.  No debemos hacer juicios de valor sobre lo que paso, porque no estaba dentro de nuestras posibilidades evitarlo. No dependía de nosotros y asi gastamos energía y fuerza mental inútilmente.- Si no  separamos estos conceptos no podremos avanzar. Para esto me parece que tenemos que ver la muerte del hijo, como algo natural, algo que puede ocurrir desde que esta en gestación, .. que es un hecho sobre el que no tenemos control, que no podemos modificar, que solo cuestiones, acontecimientos, leyes de la naturaleza y de no se que mas, producen estos hechos, los que solo podemos aceptar y la aceptación es absolutamente necesaria para nuestra evolución… son cosas que no podemos comprender, solo aceptar y una vez que logre aceptar que lo que me pasa es un hecho natural que ocurre, estoy en condiciones de ver que me aporta, esto que me hace sufrir … a veces me he preguntado porqué yo tengo que evolucionar y no mi hijo…que leyes de la naturaleza son éstas… y la única respuesta a esto es que espiritualmente mi hijo había completado con su poca o mucha vida su evolución, que el ya había trascendido y ahora se convertía en el motor para que yo evolucionara… Tal vez sea todo esto la parte que por ir mas allá de nosotros nos resulta incomprensible… Por nuestra educación, no hemos pensado en la muerte y ahora empezamos a pensar en el espíritu, porque no podemos ser solo este cuerpo y esta psiquis… debe este espíritu transitar ciclos de evolución y posiblemente la vida humana sea uno de ellos… no lo sabremos, porque según el Dr. Bretones, en el Talmud, cuando un espíritu va a encarnar los ángeles le dan unas palmadas para que olvide todo…pero esto es otra cosa…  ( a mi me ayudó saber que el 90 por ciento somos espíritu y que transitamos este ciclo de humanos, solo el tiempo que necesitamos para nuestra evolución … también pensar que nuestros hijos siguen acompañándonos aunque no los podamos ver… y que la muerte solo es un proceso de cambio)

3) no dejar de llorar, porque el hijo fue muy importante para mi, compartí mi vida con él, disfrutamos o no, pero me esta dando la oportunidad de elegir responsablemente el camino del crecimiento.-

4) a convertir a mi hijo en maestro de lecciones de vida, aprendiendo a vivir de otra manera… dando no recibiendo.- haciendo algo por alguien o por algo.-

5) dejar de protestar. No me lleva a ningún lado, solo hace que con mi protesta mi altere y necesito serenidad.-

6)   aprender a manejar el sufrimiento y las conductas que me genera… y como el sufrimiento lo creo yo, debo tener presente el esquema de pensamiento-sentimiento-conducta. Tengo que tratar de generar un pensamiento positivo, porque lo que pienso, influye directamente en lo que siento y esto genera la conducta. Dijo Bretones ´ De un pensamiento erróneo nunca puede surgir un sentimiento noble, entonces el pensamiento erróneo genera una manera de sentir equivocada y la manera de sentir equivocada genera una conducta errónea, pero la cosa no queda aquí… se da simultáneamente, no es que empiece con el pensamiento siga con el sentimiento etc si yo pienso bien, actúo bien y esto influye en mi manera de pensar, y vuelve de nuevo, pero si pienso mal, actúo mal´ .-

7) Debo recordar a mi hijo, pero este recuerdo no me debe destruir ni aplastar. Debo recordar sin la carga emotiva y tratar de cambiar los pensamientos, recuerdos que me destruyen, por aquellos que me ayudan a crecer. Son todos recuerdos que forman parte de mi pasado, es parte de mi biografía y tengo que aceptarlos, porque no puedo transformarlos, pasaron están ahí, pero puedo reemplazarlos momentáneamente para poder seguir adelante. Por ejemplo si estoy pensando en lo que ha sufrido mi hijo en determinado momento y me empiezo a angustiar, trato de cambiar este pensamiento por otro en el que compartía con mi hijo un momento de alegría y trato de quedarme con éste, porque el pensamiento anterior  anula mi mente, pero este la aclara…

8) Ejercitar el desapego a las personas y cosas.-

           Me gustaría  que leyeran el libro de Harold Kushner : Cuando la gente buena sufre´. Alli van a encontrar que las cosas suceden… Ahí encontré  esa frase de JOB, que muchos hemos dicho en un principio: ´Dios porque me has hecho esto´ y a medida que fui aprendiendo a vivir de otra manera, me di cuenta que nadie me había  hecho nada: que las cosas pasan.. que no es posible encontrar el sentido a todas las cosas que pasan y que algunas de ellas no podemos ni comprender… por eso debemos aceptarlas…. suceden al azar como por ejemplo con el tsunami… se corrieron las placas tectónicas e hizo que el maremoto se dirigiera hacia zonas pobladas en vez de hacia zona despoblada… son cosas que suceden al azar… Son leyes de la naturaleza que tratan a todos por igual…

          Es necesario en honor a nuestro hijo, luchar para impulsar la reconstrucción de nuestra vida, de esa vida que en un momento se detuvo y que tiene que empezar a aprender a caminar de nuevo…

Espero que algo de esto pueda servirles. Un abrazo. Mabel Rodriguez.-

4-3-2005                     http://sentidodevida.com.ar